El arte de vivir

El Poder de la Amistad

Una imagen que tomé en las calles de Buenos Aires Argentina y que de alguna manera nos muestra el valor de la amistad

Paseando por las calles de Buenos Aires, fui testigo de una escena que al día de hoy podría parecer normal. La mendicidad a la que tanto estamos acostumbrados y que también incomoda a la vista y al olfato de muchos. Este cuadro despertó en mí un sentido interés, probablemente porque allí, en un rincón cualquiera, pude percibir un sentimiento real en estado de aparente tranquilidad pese a las claras y desfavorables circunstancias.

La escena, compuesta por un par de canes y una mujer cuya sonrisa iluminaba el ambiente, en combinación con su mirada de expresividad noble y compasiva para quienes en ese momento le acompañaban, y entre los cuales se apreciaba una fraterna complicidad; me imantó al percatarme de que allí, además de lo obvio, el cuadro era resultado de una historia en cuyo desenlace no quise ahondar, pero que dejaba en evidencia los fuertes lazos que unían a estos personajes. Tal vez el afecto que allí se percibía, había superado la barrera de la amistad para afianzar un sentimiento que los seres humanos vinculamos exclusivamente a la conexión sanguínea y que motivaba el cuidado, compañía y afecto mutuo de manera interesada solo en el bienestar del otro.

¿Cómo podríamos definir la amistad? según el diccionario, es una relación de afecto, simpatía y confianza que se establece entre personas que no son familia. Yo incluiría el lazo entre seres vivos, cuál ejemplo, el principito y la rosa.

Procuramos el cuidado de todo aquello que amamos, sin embargo, en ocasiones los seres humanos abandonamos aquello a lo que en apariencia profesamos amor, y nos alejamos culpando a las circunstancias. No fue el caso y lo que atestigüé fue el compromiso real y el ejemplo de que aún en los peores momentos, podemos darlo todo y procurar la protección de aquellos con quienes hemos creado un vinculo que según nuestras acciones podemos afianzar hasta hacerlo irrompible: La amistad.

Alejandro Londoño